1977-2002 Por Roberto MORENO ESPINOSA* Resumen: La ponencia plantea los cambios y transformaciones fundamentales que ha sufrido el régimen político mexicano entre la Reforma Política de 1977 y la alternancia política acaecida en el 2000. De igual manera los procesos de descentralización que se han impulsado en el ámbito de la administración pública federal con relación a los gobiernos subnacionales. El autor es maestro en administración pública y candidato al grado de Dr. en administración pública por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Coordinador de la maestría en Gobierno y Asuntos Públicos y de la Orientación Doctoral de Administración Pública de la UNAM, y miembro del Consejo Asesor de la Sociedad Civil de la Representación del BID en México. Palabras Clave: Régimen político, reforma política, administración pública, descentralización, sociedad civil.
Prefacio
Los cambios y transformaciones que caracterizan al México contemporáneo son de gran trascendencia y cobertura, y se expresan claramente en los ámbitos económico, político-administrativo y social. En el primer caso los cambios en el modelo económico del país son profundos y tienen en el año de 1986 un momento fundamental, toda vez que es en ese año en que México perfila su economía, tradicionalmente identificada con un modelo proteccionista, de crecimiento hacia adentro, de sustitución de importaciones y de fomento al mercado interno hacia otro de una marcada apertura hacia el exterior, para lo que fue necesario llevar a cabo un conjunto de negociaciones para su ingreso al antiguo Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) por sus siglas en Inglés, cuestión que fue asumida frontalmente por las autoridades correspondientes, al término de las cuales México es admitido al antecedente inmediato de la hoy Organización Mundial de Comercio (OMC), a partir de entonces se inicia una larga carrera que lo sitúa como uno de los países que mayor número de tratados de libre comercio ha firmado con múltiples países u organizaciones de éstos, a manera de mera enumeración, los tratados firmados son: con Chile; con Estados Unidos y Canadá, El Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN); con Bolivia; con el Grupo de los Tres (México, Colombia y Venezuela); con Costa Rica; con los países del denominado Triángulo del Norte (El Salvador, Honduras y Guatemala); con Nicaragua; con la Unión Europea, El Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUE); con Israel; y se tienen negociaciones avanzadas con Japón y con Brasil, tales cambios en el modelo económico, han transformado en tan sólo 17 años (1986-2003) radicalmente las relaciones de carácter económico. En el plano político-administrativo las transformaciones también son de carácter sustantivo, así tomando como punto de inflexión el año de 1977 en el cual tuvo lugar el arranque de la reforma política, se ha dado pauta para cambios en el régimen y sistema político, lo que ha impactado los tres órdenes de gobierno del Estado federal mexicano, una nueva relación entre los poderes públicos se tiene a la vista; la conformación de un sistema de partidos también constituye una realidad; la alternancia en el poder se ha dado ya en los tres órdenes de gobierno aludidos; el concepto de gobiernos divididos tiene lugar en la capital de la República y en una buena cantidad de estados federados; se cuenta, además, con organismos autónomos en el ámbito federal y en los estados en lo que corresponde a la gestión de los procesos político electorales, los cuales están a cargo del Instituto Federal Electoral (IFE), los Institutos Estatales Electorales y el Instituto Electoral del Distrito Federal, entre otros de los cambios que están en curso, todo lo cual de conjunto perfila al país hacia una sociedad más democrática que está trascendiendo de manera significativa el tradicional autoritarismo y centralización característico del antiguo régimen.
En el ámbito de la acción pública desplegada por la administración pública federal se han dado pasos fundamentales en cuestiones de desconcentración y descentralización de acciones, servicios y actividades tradicionalmente gestionadas desde el centro de la República, tales son los casos de los servicios de salud, educación, desarrollo rural, turismo, gestión ambiental, desarrollo y mantenimiento de infraestructura educativa, educación para los adultos esencialmente, y adicionalmente se está fortaleciendo el componente público de la administración pública, toda vez que durante el régimen corporativo clientelar que prevaleció a lo largo de 70 años, la administración pública se manejó con altos grados de discrecionalidad lo que la hacía aparecer más bien como una administración de corte patrimonial. Se ha promovido también el fortalecimiento paulatino del municipio, a través de las reformas al artículo 115 constitucional en 1983 y 1999; y, desde luego, a la política gubernamental se ha añadido la formulación e implementación de políticas públicas más consensadas, argumentadas y donde se busca brindar una mayor calidad a la decisión en función de sus impactos.
Asimismo, la sociedad mexicana en el periodo que nos ocupa está sufriendo un proceso de diferenciación significativo, se trata de una más plural, abierta, participativa y que está dando muestra de una mayor capacidad de auto organización y gestión; de igual manera, se puede afirmar que la sociedad civil mexicana es cada vez más protagónica en la atención a los asuntos públicos, así, Estado y sociedad tienen mayores interferencias, espacios de interlocución y negociación, por tanto un mayor acercamiento, así, se ha presenciado un proceso de dilatación creciente del espacio de lo público en donde actúan tanto organizaciones e instituciones gubernamentales como de la sociedad civil.
En suma, me propongo en la presente efectuar un análisis de los cambios fundamentales del régimen político mexicano, de algunas de las causas que dan lugar a ello, señaladamente la reforma política impulsada en el sexenio encabezado por José López Portillo, la ciudadanización ascendente de la vida nacional, así como de toda una serie de ajustes que apuntan a la descentralización de la vida nacional, lo cual está en estrecha relación con la democratización del Estado mexicano.
La organización de la ponencia, parte precisamente por efectuar un conjunto de planteamientos en torno a las bases y condiciones que hicieron irresistible la reforma político-electoral de 1977 que, en su momento fue considerada, particularmente por la izquierda de muy tibia y de cortos alcances; sin embargo la historia demuestra que desencadenó toda una serie de ajustes y modificaciones en el régimen político que culminaron en el fin de un prolongado periodo de poco más de 70 años de un régimen con partido hegemónico, que está dando pauta a un juego y lucha política más equitativa en donde, al menos tres partidos políticos tienen posibilidades de figurar en el panorama político nacional.
En el siguiente apartado efectúo un conjunto de planteamientos en lo que me parece representan los cambios más representativos de los cambios y transformaciones del régimen político mexicano, Como un siguiente apartado de la ponencia llevo a cabo una serie de puntualizaciones respecto de las acciones impulsadas en torno a la descentralización de diversos servicios, que se han traducido en atenuar las fuerte centralización político-administrativa que se desarrolló en México a lo largo de, al menos, tres cuartos del siglo pasado. A continuación, a manera de tendencias planteo lo que con base en lo desarrollado percibo para los próximos años e incluyo las consideraciones finales del conjunto del trabajo.
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* Esta ponencia fue presentada en VI CONGRESO AECPA, GOBERNAR EN EUROPA, GOBERNAR EUROPA, Barcelona 18, 19 y 20 de septiembre de 2003 y se le permite la publicación por el autor en exclusiva a CIUDAD POLITICA. Si usted desea publicar su artículo, contáctenos al Correo Electrónico: info@ciudadpolitica.com |