 Quienes critican la ley de lemas consideran que, como consecuencia de su aplicación, se debilitan las estructuras democráticas, ya que se concibe al partido como corporación y además la impresionante cantidad de candidatos prevalece más por el interés en los cargos que por convicciones políticas. Lic. Juliana DE LORENZO* y Lic. Martín MARI. En distintas jurisdicciones electorales de nuestro país rige la llamada “ley de lemas”. Su funcionamiento es poco conocido, su aplicación crea confusión entre los votantes, los fines que persigue esta ley contradicen los objetivos de transparencia que busca la ciudadanía. Las provincias argentinas que actualmente utilizan ley de lemas son: Chubut, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Río Negro, Salta, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.
Aplicación
· Cada partido político constituye un Lema. · Todas las fracciones internas de ese partido podrán presentarse a elecciones con candidatos propios, los cuales constituyen los Sublemas. · El total de votos que obtiene cada partido político (Lema), corresponderá a la suma de los votos de todos los sublemas de ese partido o lema. Esto determinará el número de cargos que obtuvo ese lema. · La asignación de cargos, salvo que sea solo uno, v.g. titular del Poder Ejecutivo nacional, provincial o municipal; se distribuye en forma proporcional a los votos obtenidos por los sublemas. La asignación de bancas se realiza a través del sistema D´Hont de representación proporcional.
Ventajas y Desventajas:
La ley de lemas busca evitar divisiones dentro del partido porque suprime las internas. Originariamente este sistema fue pensado para poner fin las metodologías propias de las internas partidarias y no elegir candidatos a espaldas de la ciudadanía, en favor de aumentar la participación.
Este sistema en lugar de integrar las opiniones y los intereses políticos en torno a los grandes partidos, promueve un fraccionalismo que atenta luego contra la gobernabilidad, dado que el equipo gobernante puede estar integrado por distintas fracciones agrupadas en los sub-lemas. Como consecuencia de la eliminación de las internas, los conflictos partidarios no se resuelven dentro del partido sino que son trasladados al gobierno; reflejándose en decisiones y actitudes que afectan a toda la sociedad. La fragmentación y debilitamiento de los partidos son también consecuencia de la aplicación de la ley de lemas.
Este sistema es apropiado para alentar la presentación de candidatos independientes de la cúpula que, bajo la forma de sub-lemas, agrupan las diversas tendencias no contempladas por la dirigencia tradicional del partido. Por otro lado, promueve la independencia del candidato hacia su partido respecto de propuestas y aspectos de la plataforma. El riesgo de esto es que el candidato dirija sus acciones proselitistas con ánimo clientelista. La promesa de otorgamiento de puestos de trabajo a cambio de votos es denunciado como consecuencia de las prácticas clientelistas que se potencian con la ley de lemas.
Otro inconveniente que presenta es que el elector no sabe a quien beneficiará en última instancia su voto. Puede ocurrir que el candidato (sub-lema) más votado no pertenezca al partido que mayor cantidad de votos obtuvo; por lo tanto no gane la elección.
En las provincias donde está vigente esta ley se ha incrementado notablemente el número de lemas y sub-lemas de una elección a otra. Este aspecto no solo ha creado dificultad en la elección por parte del votante, debido a la complejidad de la oferta electoral sino también en la realización de cómputos, produciéndose demoras en el resultado del escrutinio definitivo.
Veamos algunos casos recientes:
Elecciones en Tucumán: el 29 de junio pasado se eligieron titular del Poder Ejecutivo provincial, 40 legisladores para renovar por completo la Cámara única de la provincia, intendentes y concejales de 19 municipios y comisionados de 93 comunas. Los empadronados eran 874.000, la cantidad de sub-lemas superó los 1800 lemas.
En la aguda crisis económica que vive la provincia, la actividad política es concebida como una salida, una forma de inserción. La existencia de mecanismos en las constituciones provinciales, como la ley de lemas, permiten que las personas puedan postularse fácilmente. Así es como para las pasadas elecciones legislativas en la provincia de Tucumán, más de 50 mil ciudadanos formaron parte de las candidaturas propuestas en los sub-lemas, es decir uno de cada 23 tucumanos llevó su nombre en alguna boleta.
Elecciones en la provincia de Santa Fe: el 7 de septiembre del corriente año, se eligieron titular del Poder Ejecutivo provincial, 50 diputados, 19 senadores provinciales, 450 intendentes, concejales y presidentes comunales. Se presentaron en esta oportunidad 44.000 candidatos que conformaron los distintos lemas y sub-lemas sobre un total de empadronados de 2.240.000, lo cual implica que hubo un candidato cada 51 electores santafesinos. La cifra actual de candidatos representó un récord, de hecho en las elecciones de 1999, año en que se realizó la última elección local, el total de candidatos llegó a 33.000 aproximadamente.
Por otro lado debemos señalar que en esa fecha coincidieron la elección nacional que no tiene ley de lemas, con la elección provincial que sí la tiene. Cuando el elector ingresó al cuarto oscuro se encontró con una boleta de 80 cm de largo.
El actual intendente de Rosario, Hermes Binner, candidato a la gobernación de la provincia en esta elección, contaba con el 36% de intención de voto. Pero sin embargo este candidato enfrentó el tradicional conflicto que deriva de la ley de lemas, al cual se han visto sometidos otros candidatos ajenos a los partidos mayoritarios: los tres sub-lemas que se presentaron por el Partido Justicialista (Jorge Obeid, Héctor Caballero y Alberto Hammerly) sumaban 37.2 % de la intención de voto: lo cual nos condujo a un empate previo. En definitiva, como ocurrió en otras elecciones, el Partido Justicialista superó la cantidad de votos, respecto de los otros partidos; el próximo gobernador de la provincia resultó de alguno de los sub-lemas del PJ.
Quienes critican la ley de lemas consideran que, como consecuencia de su aplicación, se debilitan las estructuras democráticas, ya que se concibe al partido como corporación y además la impresionante cantidad de candidatos prevalece más por el interés en los cargos que por convicciones políticas. El fortalecimiento de los partidos solamente será posible a partir de la identificación de estos, por parte de la sociedad, como canales legítimos de articulación de valores, intereses y demandas.
Recuperar a la política como herramienta de transformación es el principal desafío; el cual solamente será posible dejando de lado mecanismos que continúen siendo objeto de fuertes cuestionamientos por parte de la sociedad.
* MIEMBRO de CIUDAD POLITICA y Lic. en Ciencia Política. |